4745425727_865bfb48ff_b
Si te gusta, compártelo

Afirmar que el cáncer de piel es una de las formas más comunes de esta enfermedad es un eufemismo: cada año aparecen muchos casos nuevos, existen más casos de cáncer de piel que la incidencia combinada de cáncer de mama, próstata, pulmón y de colon juntos.

Estos son algunos consejos que nos ofrece un grupo de dermatólogos:

Tomar el sol con protección

 

 

“El sol es indispensable para mantener nuestra salud”, asegura Ellen Marmur, profesora clínica asociada de dermatología en el Centro Médico Mount Sinai de Nueva York. “Es imprescindible que modifiquemos nuestros hábitos para que podamos disfrutar del sol sin riesgos” Debemos cubrirnos cuando permanezcamos en el exterior utilizando sombreros de ala ancha, gafas de sol que bloqueen los rayos UV y protectores solares”.

El cáncer de piel aumenta el riesgo de sufrir otros cánceres.

 

“Muchas personas suelen restar importancia al tipo más común de cáncer de piel, que es el carcinoma basocelular, porque casi siempre se cura usando procedimientos simples o incluso una crema tópica”, informa Vivian Bucay, dermatóloga en San Antonio, Texas, cuya piel escamosa alrededor de su ombligo resultó ser un melanoma metastásico. “El problema es que las personas que han padecido este tipo de cáncer cutáneo de bajo riesgo tienen un 53% más de posibilidades de desarrollar un cáncer interno como el de pulmón, el de mama o el de colon en comparación con otras personas de edades similares que nunca han sufrido cáncer de piel”.

El protector solar no es sólo para la playa.

 

“No basta con usar el protector solar sólo cuando vamos a estar al aire libre durante largos períodos de tiempo”, afirma Andrew Miner, dermatólogo en Brevard, Florida, que sufrió un carcinoma basocelular cuando estaba en la universidad. “Nos exponemos a tanta radiación UV todos los días que ni siquiera somos conscientes de ello”. La investigación demuestra claramente el beneficio de aplicar protector solar cada día, incluso en días lluviosos

Utilizar bien el protector solar

A menudo usamos menos cantidades de protector solar de las que vienen recomendadas en los productos. De modo que si nos aplicamos un protector solar SPF 50, puede que ni siquiera estemos recibiendo un SPF 25

Es necesario que nos apliquemos el producto correctamente (y volverlo a usar cada dos horas y después de nadar o sudar).

Añadir un antioxidante.

La aplicación de un suero antioxidante que contenga vitaminas C y E bajo el protector solar, aumenta la protección mediante la neutralización de los radicales libres que se producen durante el día y que los protectores solares no eliminan completamente.

Estar atentos a cualquier cambio que se produzca en nuestra piel

“Es fundamental que estemos atentos a cualquier cambio o crecimiento anormal que se produzca en nuestra piel”, explica Elizabeth Tanzi, profesora clínica asociada de dermatología en el Centro Médico de la Universidad George Washington y superviviente de un melanoma. Además de los cambios de tamaño, forma y color, hay que estar al acecho de las lesiones que se conviertan en un prurito.

No subestimar el cáncer de piel

“Muchas personas tienen la impresión de que el cáncer de piel no es un cáncer maligno “porque no es una amenaza para la vida, y eso es cierto para algunos tipos de la enfermedad, pero no para el melanoma”, asegura Tanzi. “El melanoma es una de las principales causas de muerte por cáncer en los jóvenes. Si se detecta temprano, no es peligroso. Pero si permitimos que se extienda más profundamente dentro de la piel, el pronóstico puede ser muy grave “.

Proteger los labios

“La piel delgada en los labios carece de melanina, el protector solar natural de nuestro cuerpo, y eso la hace especialmente vulnerable al cáncer de piel y a los signos del envejecimiento”, afirma Bucay. A pesar de ser una característica tan prominente y vulnerable, a menudo los labios quedan desprotegidos del sol. De hecho, un estudio encontró que sólo el 37% de las personas que usaban protector solar en su piel también protegían sus labios.

Es fácil evitar la deficiencia de vitamina D.

Una de las razones por las que algunas personas no usan protector solar es porque están preocupadas por ser deficientes en vitamina D. Puesto que la protección solar puede inhibir la producción de esta vitamina, Miner reconoce que su deficiencia es una preocupación válida. “Pero si no padecemos ningún trastorno que afecte al tracto gastrointestinal, a los riñones o al hígado, la suplementación oral con vitamina D es suficiente”. En todo caso, siempre se debe consultar con un especialista.

 


Si te gusta, compártelo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.