maldives-ile-beach-sun-37921
Si te gusta, compártelo

Con la llegada del tiempo caluroso, es habitual que utilicemos un calzado más abierto que deja ver nuestros pies. Este podría ser el momento de abordar un problema que muchas personas padecen: el agrietamiento de la piel de los talones.

“Este tipo de descamación es bastante común, y existen varios motivos para ello”, asegura Rebecca Pruthi, doctora en podología y propietaria de un centro para el cuidado de los pies en Manhattan. “Nuestros pies sostienen al cuerpo todo el tiempo y el simple hecho de caminar puede causar grietas y descamación en la piel”.

Estas son siete razones por las que nuestros pies se agrietan.

Según Pruthi, la razón más frecuente son las infecciones fúngicas (como ocurre por ejemplo en el pie de atleta). “Muchas veces sólo se presenta como piel desprendida y los pacientes no notan picazón, por lo cual desconocen que es una infección causada por hongos”, afirma Pruthi.

Nuestra piel comienza a desprenderse de forma repentina y podría acabar agrietándose. Una vez que tiene lugar una infección por hongos, es fácil que afecte a las uñas, y en esos casos es muy complicado deshacerse de ella.

“Lo que ocurre en realidad es que la piel infecta a las uñas, y las uñas a su vez vuelven a infectar la piel”. Así que es fundamental acabar con el problema de raíz.

El exceso de transpiración y los ambientes húmedos a menudo favorecen la aparición de estas infecciones en los pies. Eso podría significar que debemos prestar atención cuando estemos en el gimnasio o en la piscina, porque muchas de las infecciones se producen en este tipo de ambientes. Pruthi advierte que “si pasamos mucho tiempo descalzos, o si compartimos esteras en un ambiente húmedo, es posible que desarrollemos infecciones bacterianas o fúngicas.

Los zapatos que dejan al descubierto los talones, podrían ocasionar una fricción de carácter grave. “Cualquier cosa que cause fricción puede provocar ampollas, y eso también suele acabar en descamación de la piel”, sostiene Pruthi. “No deberíamos usar los mismos zapatos durante mucho tiempo, además, los materiales deben ser de origen natural y tan pronto como empecemos a sentir fricción, es necesario cambiar de zapatos.

Por otra parte, además de usar protector solar en la cara, espalda y hombros, deberíamos aplicarla en nuestros pies. Las quemaduras solares también ocasionan descamación de la piel y agrietamiento en los talones.

La deshidratación puede hacernos sentir cansados, disminuye nuestro metabolismo y es otro factor que contribuye a los brotes provocados por las infecciones. “Si no nos hidratamos lo suficientemente, la piel empieza a desprenderse”, explica Pruthi. El agua es nuestro mejor aliado, sobre todo en verano.

Muchas veces la descamación es un proceso que no reviste gravedad, ya que nuestro cuerpo se desprende de la piel sobrante. La doctora Pruthi recomienda a sus pacientes que obtengan una piedra pómez para eliminar las células muertas y así regenerar la piel.

 


Si te gusta, compártelo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.