Solitude by akshay moon
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Los despistes son algo muy habitual. Los expertos aseguran que son inofensivos, pero algunos lapsos mentales podrían constituir un síntoma de una enfermedad subyacente.

Algunos de los deslices más comunes son:

Olvidarnos de un número de teléfono al intentar marcarlo

Nuestros recuerdos se forman en lo más profundo de nuestro cerebro. Los números se almacenan en el hemisferio cerebral derecho y para formar las conexiones utilizamos secuencias de números aleatorios, afirma el neurólogo Vernon Williams, director del Centro Kerlan-Jobe de Deportes Neurología y Medicina del Dolor.

Recordar un número es una tarea mental complicada, por lo tanto, el hecho de olvidar un número de teléfono es algo normal y no implica necesariamente la existencia de un trastorno que afecte a la memoria.

Perdernos de camino a nuestra casa

Olvidar rutas que nos son familiares, puede ser una señal de pérdida de nuestra memoria espacial, asegura el Dr. Williams.

Esto podría ser grave: La disminución de la memoria espacial a menudo tiene lugar en personas que padecen la enfermedad de Alzheimer. Esto se debe a que dicha condición daña rápidamente el hipocampo, un área del cerebro involucrada en la orientación.

Perder las llaves

No se trata realmente de un problema de memoria. “Cuando estamos estresados y realizamos varias tareas diferentes a la vez, no es posible guardarlas en la memoria para recuperar el recuerdo más tarde,” explica el Dr. Williams.

No recordar cómo conducir de regreso a casa

En este caso estamos hablando de una falta de concentración. Cuando algo se convierte en parte de nuestra rutina habitual, se realiza sin que intervenga mucho el pensamiento consciente, dice el experto en memoria Gary Small.

“Es posible que en ese momento estemos escuchando la radio, soñando con algo, o pensando en un problema. Simplemente no estamos centrando la atención en lo que estamos haciendo”.

No recordar dónde hemos aparcado el vehículo

Cuando ésto sólo ocurre de vez en cuando, no es un síntoma preocupante asegura el Dr. Small. Basta con pensar en cuántos lugares diferentes hemos estado aparcando el auto en la última semana

Pero si nos sucede varias veces al mes, podría ser un indicativo de que sufrimos problemas de memoria espacial vinculados a la enfermedad de Alzheimer

 

English: PET scan of a human brain with Alzhei...

(Photo credit: Wikipedia)

No recordar la palabra adecuada

Todo el mundo experimenta lo que el Dr. Small llama “tener una palabra en la punta de la lengua”, son momentos en los que sabemos algo pero no encontramos la palabra apropiada para expresarlo

Nuestro cerebro tiene un sistema de archivo bastante aleatorio. Si no hemos recordado un hecho desde hace tiempo, el camino existente entre ese detalle y nuestra mente consciente se desvanece por falta de uso.

El estrés codifica los mensajes aún más, afirma el Dr. Small. Es por eso que estos detalles a menudo vuelven a surgir en nuestra cabeza más tarde, cuando ya han pasado los momentos de estrés.

Pero si olvidamos los nombres de objetos comunes con frecuencia, debemos consultar con nuestro médico, una alteración de la memoria verbal podría ser una señal de advertencia temprana de la enfermedad de Alzheimer.

La niebla cerebral

“La niebla cerebral es un estado en el que tenemos dificultad para concentrarnos y recordar cosas.”, explica Mady Hornig, profesora asociada de epidemiología en el Centro Médico de la Universidad de Columbia.

Esta situación puede persistir durante varios días, y a veces incluso durante semanas. Su permanencia es la gran diferencia con lo que conocemos como demencia real, dice Robert reumatólogo, presidente de Newark Beth Israel Medical Center y profesor de medicina en la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey. La niebla cerebral puede hacer que olvidemos dónde hemos estacionado el coche en un centro comercial, pero la demencia podría hacer imposible el hecho de llegar hasta ese lugar.


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